Aspectos protocolarios que nos perdimos en vacaciones (II)

Aspectos protocolarios que nos perdimos en vacaciones (II)

Vimos ayer alguno de esos aspectos que tienen al protocolo por protagonista y que nos hemos perdido en verano. Como decíamos, estábamos de vacaciones, pero no teníamos ni las orejas abrochadas, ni los ojos cerrados. Vimos ayer algunos de los aspectos protocolarios de los actos y ceremonias que siguieron a los atentados de Cataluña. Vamos hoy con otros. Los de aire más social.

Aspectos protocolarios en Francia

En Francia se han entretenido este verano con las funciones y el papel de su Primera Dama. A principios de agosto el Palacio del Elíseo no quería formalizarlo: los franceses no estaban para la labor. Más de 300.000 personas firmaron una petición contra la idea. Si a ellos se les pedía que se apretasen el cinturón, a su presidente le tocaba dar ejemplo. Pero unas semanas después Macron acabó encontrando la vía: publicó una carta de transparencia donde define el papel del cónyuge de un presidente y especifica sus funciones. Sin estar formalizadas y sin tener presupuesto propio, pero también sin no existir. Según se explica en dicha carta, la suya será una labor de “representación, patrocinio y acompañamiento del jefe del estado en sus misiones”.

Aspectos protocolarios en Estados Unidos

Desde que el presidente Trump llegó a la Casa Blanca, no hay día en el que no haya algo que comentar al respecto. En esta ocasión, sin embargo, no ha sido él, sino su mujer la que ha dado que hablar. Sus zapatos -unos impresionantes tacones- no parecen lo adecuado para ir a comprobar sobre el terreno las consecuencias del huracán Harvey en el territorio de Houston.

 

Aunque, como rectificar es de sabio, en la segunda visita, optó por cambiarlos por unas zapatillas de deporte. La indumentaria de los políticos siempre es asunto de mucha miga y enjundia. Si los demás mortales debemos sabernos vestir adecuadamente para las diferentes ocasiones, actos, ceremonias o trabajos a los que nos enfrentamos a diario, ¡nuestros representantes deben dominar además de los aspectos político que les corresponden, este tan determinante de su vida social! Al menos, se presupone que deberían.

Como estaba visto, las redes se cebaron con el calzado. Hubo miles de memes, bromas, risas e insultos a costa del poco adecuado zapato de la Primera Dama. Estos son algunos.

 

 

Nuestros políticos hacen vida social

Comentamos en un post de principios del mes de junio, que aunque muchos crean que han desaparecido los bailes de debutantes o las puestas de largo, la realidad es que nunca acabaron de desaparecer del todo. Se celebraron siempre aunque en ambientes privados y de forma menos aireada. Y están resurgiendo con fuerza, como os contamos en dicho post.  De hecho este verano el presidente Rajoy les ha dado un buen espaldarazo con su presencia en el tradicional baile de A Peregrina se celebró en el Liceo Casino de Vigo. En esta fiesta, a la que acuden todos los veranos lo más selecto de la sociedad del lugar, se ponen de largo las jóvenes en edad casadera de la ciudad. No era la primera vez, pero sí hacía ya cinco años que no asistía. De riguroso esmoquin, indudablemente la indumentaria estrella de los saraos nocturnos, los hombres. Con traje largo, las mujeres. Las debutantes, evidentemente, de largo y de blanco. Tradiciones y costumbres, indumentaria y protocolo.

 

La segunda noticia social y protocolera que hemos seguido ha sido la boda de Alberto Garzón, el diputado y coordinador Federal de Izquierda Unida. A la ceremonia, celebrada en unas bodegas riojanas, asistieron más de 200 invitados. Las redes sociales registraron un seísmo. ¿Qué hacía un señor de izquierdas casándose de esta guisa? Esta guisa era un chaqué. Digamos, para ceñirnos al aspecto protocolario, que era una versión moderna de la prenda clásica de mañana. Eso está muy de moda entre los novios de hoy y por tanto, casi no debería ser comidilla o pasto de redes sociales. Salvo por la talla, que, estrecho le estaba.
Pero las redes sociales sí le pusieron el pero al atuendo… ¡tanto quitarse la corbata en el hemiciclo, tanta informalidad en  todos los actos, tanto quejarse de la tontería de la indumentaria y ..toma castaña! Allí no le faltó a ninguno. ¡Mucho protestar pero cuando a uno le toca el turno…. parece que lo de la ley del embudo no lo tenía estudiado!

 

(Fotos: Macron; Tacones altos de Melania Trump; zapatillas de deporte de Melana Trump; diariodepontevedra.com; pontevedraviva.com; lecturas.com; HuffPost.com)