Colocándose las ínfulas

Colocándose las ínfulas

Colocándose las ínfulas

Estamos muy acostumbrados a oír la expresión “¡tiene unas ínfulas!” para referirse a esas personas que se dan aires de superioridad, pero,

¿qué son las ínfulas?

Dentro de las vestiduras litúrgicas de la iglesia católica distinguimos la mitra con la que se cubren la cabeza los obispos. Bien, pues las ínfulas son dos piezas de tela que parten de la base posterior de la mitra y caen sobre la espalda. Tradicionalmente se adornaban cada una con algo relativo a las enseñanzas de la iglesia: Antiguo y Nuevo Testamento. Con el paso de los siglos se ha ido aumentando la riqueza de su decoración: pedrería, bordados, incluso campanitas, galones verticales. En la actualidad, cada obispo tiene libertad para decorarlas como más le guste: algunos, incluso, se ponen su escudo.

Las ínfulas, cuando las mitras estaban tan ricamente decoradas que pesaban mucho, servían para atárselas por debajo de la barbilla. La mitra evolucionó hacia la tiara, que al ser de base redonda, encajaba en la cabeza y no necesitaba atarse.

Del peso de las mitras queda aun una prenda que sigue en uso: el solideo, era el forro que protegía las cabezas de los monseñores del peso de las mitras y las tiaras.

20130115-194702.jpg