Corto, pero muy protocolario: el viaje a Marruecos

Corto, pero muy protocolario: el viaje a Marruecos

Como sabemos bastante bien a estas alturas, los Reyes han estado en Marruecos en visita de Estado. Ha sido más corta de lo habitual para este tipo de visitas, que también hemos comentado varias veces en el blog. Pero ha sido igual de ordenada, pautada y protocolaria que las demás. Vamos a repasar, ya casi por puro gusto, los hitos y momentos en los que todo protocolero se fija. Incluida la etiqueta.

Volando a Marruecos: honores en aeropuerto

Los Reyes partieron de viaje desde el aeropuerto de Barajas. La despedida se llevó a cabo en el pabellón de Estado situado en un lateral de la terminal 4. Allí se citó a la delegación que acompañaba al monarca un cuarto de hora antes. Sabemos, que a los Reyes se les despide con los honores militares que le corresponden: “arma presentada e himno nacional en versión completa. En su caso también salva de veintiún cañonazos y siete voces de «¡Viva España!», como se recoge en el Reglamento de Honores Militares. Rinden honores las fuerzas Armadas y lo hace (dependiendo de disponibilidad) una “compañía o unidad equivalente, con Bandera, escuadra de gastadores, banda y música”, bien del Ejército de Tierra, del del Aire o de la Armada.

     

A su llegada a la pista, le esperan -ordenados por el Real Decreto 2099/83 de ordenación de autoridades- las autoridades que van a despedirle y a las que van a acompañarle. Tras el saludo se interpreta el himno nacional, suenan las salvas de ordenanza y el Rey pasa revista a la tropa. Mientras, la reina, acompañada de las autoridades se acerca a la escalerilla y tras despedirse de los que se quedan, suben ambos al Airbus que les trasladará a Marruecos.

Parte de la delegación viaja en la misma aeronave. Por cada institución que acompaña a los Reyes se decide un número determinado de acompañantes. Por ejemplo, ministro más dos, o ministro más tres o más uno. Depende. En este viaje, con cinco ministros, el número de acompañantes era de dos además de la autoridad. ¿Viajan solos? No. Hay personal de apoyo que lo hace en otro vuelo.

Llegada a Marruecos: ceremonia de bienvenida

Llegar y recibir son palabras que van unidas. En el aeropuerto de Rabat-Salé esperaba el comité de recepción. Al avión sube primero el embajador de España en el país que se visita. Y a él le acompaña el jefe de Protocolo del Estado. En Marrueco, director interino del Protocolo Real. Se saludan, se dan las novedades, se les explica a los Reyes quienes les están esperando y qué tipo de ceremonia de bienvenida está prevista.
En Rabat esperaban a pie de escalerilla el rey de Marruecos, Mohammed VI;  su hijo, el príncipe heredero Moulay Hassan; el príncipe Moulay Rachid, hermano del soberano y sus tres hermanas, las princesas Lalla Meryem, Lalla Asma y Lalla Hasna. Se montó un cordón de honor hasta la segunda fila de saludo, que en Marruecos se montó con la mujer del Embajador, el Ministro Consejero de la Embajada y el Cónsul General de España en Rabat. La ceremonia de bienvenida estaba prevista en la sala de autoridades con el tradicional ofrecimiento de té y dátiles.

 

Recorriendo Rabat: caravanas

Del aeropuerto al centro de las ciudades las autoridades van en caravana. Estas caravanas proporcionan mayor seguridad y se controlan mejor como ya explicamos en este post. En algunos países es costumbre que los Reyes se trasladaron en un coche descubierto. Así fue también en Marruecos: llegaron hasta la Plaza del Méchouar, donde está el Palacio Real recorriendo Rabat y escoltados por un Escuadrón de Caballería. Para la bienvenida estaba prevista una carpa -estilo templete- al que accedieron tanto los Reyes como el rey de Marruecos desde el que escucharon los himnos nacionales con 21 salvas de ordenanza, pasaron revista a las tropas, y después saludaron a las autoridades marroquíes, al cuerpo diplomático y se presentó a la delegación oficial de España. Una vez dentro del Palacio, los soberanos mantuvieron dos encuentros: uno privado con la familia y un segundo con el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, el jefe de la Casa de S.M y el embajador de España en el país.

    

A Marruecos hemos venido a trabajar

Uno de los motivos del viaje era la firma de diferentes acuerdos con empresas e instituciones españolas. Para la firma se había previsto un gran salón en el Palacio Real de Huéspedes Agdal. Al fondo se situaron los dos asientos para ambos soberanos y ante ellos una gran mesa donde se fueron firmando los once diferentes documentos, entre ellos la organización de una exposición en el Museo arqueológico de Madrid entre el Ministerio de Cultura y Deporte de España y la Fundación Nacional de Museos (FNM) de Marruecos,  una exposición en Madrid entre el Museo Centro de Arte Reina Sofía de España y la Fundación Nacional de Museos (FNM) de Marruecos o una sobre las Colecciones Reales de los dos países en el Palacio Real de Madrid entre Patrimonio Nacional de España y los Archivos Reales de Marruecos.

Por su parte, doña Letizia visitó la “Escuela de la Segunda Oportunidad” (Escuela de Circo Shemsy) acompañada por Princesa Lalla Meryem.

 

Cena de Gala: tampoco podía faltar en Marruecos

Uno de los hitos protocolarios de los viajes de estado son las cenas de gala la noche de la llegada del visitante. Es momento de la etiqueta –femenina y masculina- y de las condecoraciones. Para la ocasión, se requería traje oscuro para los hombres -por lo que no se lucieron condecoraciones- y traje largo para las mujeres. Mediante una nota de protocolo, que preparó la Casa de S.M el Rey, se hizo notar a las mujeres de la delegación que «el protocolo marroquí se inclina por vestidos largos que no muestren ni hombros, ni brazos«. Este es el video de la llegada de los Reyes al  Palacio. Podréis apreciar que todos cumplieron:

Ofrenda floral: mausoleo de los reyes de Marruecos

En el plan marco de las visitas de Estado se reserva una mañana a la ofrenda floral. Bien ante la tumba al soldado desconocido o bien a Monumentos a los Caídos como es el caso del que está en la Plaza de la Lealtad de Madrid. En Marruecos se hizo una visita al Mausoleo de los Reyes Mohamed VI y Hassan II. También en esta ocasión se hizo una advertencia en cuanto a la indumentaria. Para acceder al recinto es obligatorio descalzarse y, además, las mujeres deben cubrirse la cabeza con un velo blanco.
Depositaron sendas coronas ante ambas tumbas, que están en la misma gran sala, mostraron sus respetos con un minuto de recogimiento y firmaron en el Libro de Honor.

 

Españoles en Marruecos

Es también parte de una visita de estado reservar una mañana o una tarde, dependiendo de la agenda, a saludar, conocer e interesarse por el trabajo de la colonia española en el país que se visita. Y En este viaje se preparó un encuentro en la embajada de España en Rabat con escritores marroquíes en lengua española, la constitución del Consejo Económico de Marruecos-España (CEMAES) en el Ministerio de Asuntos Exteriores del Reino de Marruecos y una recepción a la colonia española residente en Marruecos en la Biblioteca Nacional.

   

Adiós Marruecos

A última hora de la tarde, se volvió a formar la caravana camino de vuelta al aeropuerto. Igual que sucede a la llegada, se formó el cordón de honor y tras saludar al ministros de Asuntos Exteriores y cooperación Internacional del Reino de Marruecos y otras autoridades que fueron a despedirles, los Reyes subieron al Airbus y iniciaron el vuelo de vuelta a España.

 

Habrá más viajes y habrá más crónicas: de todas ellas aprendemos cosas nuevas. Además, siguiendo visita y viajes podemos apreciar como se van adaptando a los tiempos, las necesidades y las particularidades de cada país y cada circunstancia. Y de qué forma el protocolo -sin incumplirlo nunca- va dando soluciones viables a problemas concretos.

 

 

(Foto portada:  EFE/ Jalal Morchidi; foto carpa: EFE/Juanjo Martín; otras fotos y videos: casa real)