Ya hemos visto estos días algunos cambios que tanto Benedicto XVI como otros Papas introdujeron durante sus respectivos pontificados. También hemos visto la recuperación de algunas vestiduras: Benedicto XVI, gran amante de la liturgia y muy atento a los símbolos, le quiso dar un nuevo aire a su pontificado “mirando al pasado” y para ello decidió sacar del fondo de los armarios de la sacristía pontificia algunas prendas y pensó y revisó viejos ritos. Ahí van algunos ejemplos:
- ha oficiado la misa en el altar de la Capilla Sixtina «de espaldas» (misa tradicional)
- ha recomendado la comunión de rodillas
- ha recuperado el crucifijo y los candeleros para el altar, que habían desaparecido con la reforma litúrgica: la cruz se colocaba a un lado, mientras que los candelabros fueron sustituidos por una especie de cuencos
- ha recuperado el faldistorio, se parece al reclinatorio de toda la vida, pero originalmente fue un elegante asiento de la Edad Media que utilizan los obispos delante del altar

Benedicto XVI reclinado en un faldistorio - ha cambiado el báculo por la férula tradicional (la cruz sin crucificado)
- ha recuperado el asterisco (tapa decorada que cubre la hostia en el momento de la consagración) en las celebraciones exteriores
- se ha colocado el fanón, pieza circular sobre la casulla y debajo del palio
- ha recuperado el camauro y el sombrero rojo “modelo Saturno”

















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