El gobierno está en funciones

El gobierno está en funciones

Tras las elecciones parece que todo queda en suspenso. Pero, evidentemente, el país no se va a parar. Todos siguen en sus puestos. Y lo harán “en funciones” hasta que tome posesión el nuevo gobierno. El procedimiento está en marcha. Para empezar, ayer martes se publicó en el BOE el cese del presidente del Gobierno y el de los ministros de su gabinete.

Estar en funciones

La maquinaria no para. No podemos apagar la luz y esperar al nuevo gobierno. Por tanto, también para estos periodos de tiempo hay que tener prevista una regulación. A esta forma se reserva el Título IV de la Ley 50/1997, de 27 de noviembre, o Ley del Gobierno. Y fue una novedad en su día incluirlo. Como reza en la exposición de motivos, el artículo 21 “se dedica exclusivamente a regular el Gobierno en funciones” y se redactó basándose en “el principio de lealtad constitucional, delimitando su propia posición constitucional y entendiendo que el objetivo último de toda su actuación” es “un normal desarrollo del proceso de formación del nuevo Gobierno”.

Vamos a verlo un poco por encima. No será de extrañar que tengamos que leer informaciones curiosas acerca de lo que puede o no puede hacer el Gobierno las semanas o meses que queden por delante hasta que se forme el nuevo. Aunque lo más sencillo siempre es ir a la fuente –la ley– también es lo más tedioso y no siempre permite una “opinión rotunda”, “un titular llamativo” o una “interpretación conveniente”.

Las funciones del Gobierno

Para empezar, tenemos que tener claro que un gobierno cesa tras las elecciones. Pero, no solo. Hay que contemplar las demás posibilidades: “pérdida de confianza parlamentaria previstos en la Constitución, o por dimisión o fallecimiento de su Presidente”. Lo de la pérdida de confianza ya sabemos todos que es. Fallecer, aun no ha fallecido ningún presidente en el cargo. Por tanto, ese artículo es de aplicación en todas estas posibilidades.

Así pues, el Gobierno que se marcha no lo hace del todo: “continúa en funciones hasta la toma de posesión del nuevo Gobierno, con las limitaciones” que establece la propia ley.

Y se queda para “facilitará el normal desarrollo del proceso de formación del nuevo Gobierno y el traspaso de poderes al mismo”. Esto significa que habrá asuntos que no podrá llevar a cabo y por ello se limita “su gestión al despacho ordinario de los asuntos públicos” y salvo casos de urgencia evidentemente constatables, no podrá adoptar “cualesquiera otras medidas”. Se queda mermado de facultados y no podrá aprobar “el Proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado”,  ni “presentar proyectos de ley al Congreso de los Diputados”. Tampoco al Senado.

Las funciones del Presidente

Esto en cuanto al Gobierno. Pero hay más. ¿Qué puede o no, hacer el presidente?  A él también le merman las facultades: ni proponer “al Rey la disolución de alguna de las Cámaras, o de las Cortes Generales“, ni plantear  “la cuestión de confianza” ni tampoco puede proponerle al Rey ” la convocatoria de un referéndum consultivo” .

Para cerrar el artículo en un último punto se advierte de que “quedarán en suspenso durante todo el tiempo que el Gobierno esté en funciones como consecuencia de la celebración de elecciones generales” las delegaciones legislativas que hayan otorgado las Cortes Generales .

 

(Fotos: captura de pantalla del BOE, portada del libro)