Halal: ¿lo tenemos claro?

Halal: ¿lo tenemos claro?

Vimos hace unos días que, además de tener en cuenta que a los cócteles de nuestros actos o a la mesa de nuestros banquetes se puede sentar alérgicos, vegetarianos o veganos, no nos podemos olvidar de las personas que sólo comen alimentos kosher. Y os comentamos que dejaríamos para otro post los alimentos halal. Pues allá vamos.

¿Halal es sólo la comida?

Vimos en la entrada sobre los alimentos kosher que eran seña de la identidad judía y que, aun siendo comer una necesidad básica para el ser humano, era también una forma de estar conectados con el creador. Para un musulmán actual, el término ḥalāl (en árabe حلال)  identifica un estilo de vida, que integra tanto cuestiones de higiene, sanidad, economía, moda, comercio o turismo como los estrictamente alimentarios. Son un conjunto de prácticas permitidas: recoge todo lo lícito, lo saludable o lo aceptable según  la sharia o ley islámica, «las tradiciones del Profeta, y  las enseñanzas de los juristas islámicos». Por el contrario, haram es todo los prohibido o dañino.

Por tanto, tampoco es halal el interés, la usura o la especulación abusiva; las apuestas y el juego o la pornografía.

Alimentos halal

Salvo los específicamente identificados por la sharia, todos los alimentos son halal. Los alimentos prohibidos más conocidos son :
carne de cerdo y de jabalí y todo derivado -embutido, por ejemplo- de estos animales;
-la sangre
-los animales carnívoros y los animales carroñeros (entre ellos, aves con garras)
-los reptiles
-aquellos ingredientes que proceden de animales haram: gelatina de cerdo o manteca de cerdo, aditivos, conservantes, colorantes o aromas entre otros obtenidos a partir de ingredientes haram
-carne de animal encontrado muerto
-o los no sacrificados sin la invocación del nombre de Dios, siguiendo las enseñanzas del Corán.

La FAO ( Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) ha emitido unas directrices generales para el uso del término halal y para que pueda emitirse la correspondiente certificación como tales, en las que hay una lista de todos los alimentos que no son halal: perros, monos, burros o ciempiés entre ellos. No la incluimos pero puede consultarse en este enlace.

Además de animales también se incluye el alcohol. Las bebidas alcohólicas, las sustancias nocivas o venenosas y las plantas o bebidas tóxicas tampoco son halal.

Sacrificio halal

Hemos comentado que no es halal la carne de animal encontrado muerto o no sacrificado según las enseñanzas del Corán. El sacrificio de animales debe cumplir unas normas para que pueda considerarse lícito:

-el animal debe ser sacrificado por un musulmán practicante, sin especificar sexo, que esté en plenas facultades y bien de la cabeza
-el cuchillo para sacrificar al animal debe estar muy bien afilado
-el animal no puede estar enfermo*
-el animal debe estar orientado hacia La Meca mientras se le degolla
-la sangre del degollamiento hay que dejarla fluir por el corte (se cortan ambas yugulares) y por la garganta

Antes de proceder a degollar al animal se pronuncia el Bismil-Lah o basmala, cuya traducción es «en el nombre de Dios, el Clemente, el Misericordioso», y es una fórmula ritual islámica con la que los musulmanes inician no sólo acciones-como lo sería el sacrificio- sino también algunos documentos. Es la fórmula de inicio de las suras -capítulos del Corán-.

* “Hay cuatro animales que no es aceptable ofrecer en sacrificio: el animal tuerto, el animal enfermo, el animal cojo, y el animal demacrado que se le ven los huesos” (Mahoma).

(Entrada con información del Instituto Halal. Fotos: supermercado; carnicero marroquí)