La Orden de los Serafines

La Orden de los Serafines

El pasado 8 de junio bautizaron en la capilla del Palacio de Drottningholm a la pequeña Adrienne, hija de la princesa Magdalena. La ceremonia se ha desarrollado de forma muy similar a las de otros nietos de los reyes suecos. Os contamos los aspectos protocolarios de la de su primo Oskar -hijo de la princesa heredera, Victoria- en mayo de 2016, y la de Gabriel -hijo del príncipe Carlos Felipe– en diciembre de 2017. También Adrienne llevó el traje de cristianar que se utilizó por primera vez en 1906 para el bautizo del príncipe Gustavo Adolfo y de nuevo se utilizó el agua de manantial de la isla de Öland, siguiendo así con la tradición iniciada por los actuales reyes Carlos XVI Gustavo y Silvia. En la web de la Casa Real está colgado el programa de la ceremonia. Pero por si no queréis darle más vueltas, este es el enlace. Para no repetirnos nos vamos a fijar en un aspecto: se impuso la Orden de los Serafines a la neófita. Así pues vamos a ver algo de esta Orden.

    Photo: Henrik Garlöv/royalcourt.se

Una Orden muy exclusiva

La Orden de los Serafines o también Orden de S.M. el Rey es la distinción sueca más importante. La creó federico I de Suecia en 1748 y desde 1975, fecha en la que se reorganizaron las órdenes de caballería suecas, es exclusiva de los miembros de la familia real y se otorga sólo a jefes de Estado extranjeros o personalidades de rango similar. En la Orden se ingresa como caballero (los hombres) o miembro (las mujeres)  y sólo tiene una categoría.

Las insignias de la Orden

La Orden se ostenta -tanto hombres como mujeres- en un collar o en una banda. El collar es una cadena de oro con once cruces patriarcales esmaltadas de color azul y once serafines.

     The Royal Collections dept

El colgante es una pieza de oro en forma de cruz de Malta esmaltada en blanco, en cuyo centro, en un medallón de esmalte azul, está el anagrama IHS y el lema: Jesus Hominum Salvator (Jesús Salvador de los Hombres). En el reverso lleva grabadas las iniciales FRS (Fredericus Rex Sueciae). Sobre la pieza está la corona real con un eslabón para prenderlo, bien del collar o bien de la banda.

    

La Gran Cruz tiene en el centro las tres coronas del reino y el mismo anagrama y se prende en el lado izquierdo de la pechera.

La banda es de color azul claro y se luce de hombro derecho a cadera izquierda.

Algunas curiosidades de la Orden

Cuando fallece algún caballero, su escudo de armas se traslada -escoltado- a Riddarholmen, la iglesia de los franciscanos que actualmente es el panteón real y que también es la sede ceremonial de la Orden.  Allí se expondrá durante el funeral. Ese día, las campanas de la iglesia no dejarán de sonar entre las doce y la una de la tarde. Después se colgará en alguna de las paredes de la iglesia. En vida del caballero, su escudo se conserva en una estancia de la Orden en el Palacio Real de Estocolmo.

  

Antiguamente, contaban entre sus obligaciones con la de supervisar los manicomios y hospitales suecos, especialmente el Hospital de los Serafines, que ya cerró en 1980.

(Fotos: collarGran Cruz; revés; reyes de Suecia; exterior iglesia; interior;