Los intérpretes: imprescindibles

Los intérpretes: imprescindibles

La foto del día, ayer, era, sin duda, la del presidente Rajoy con la canciller Merkel “haciendo” el Camino de Santiago. Promociones turísticas aparte -se puede o no estar de acuerdo en esta indudable manera de hacerse propaganda- ni fueron los seis kilómetros, ni el contenido de la charla –a marcha forzada- de los dos mandatarios lo que captaron la atención de los españoles:  the winners fueron las dos intérpretes que trotaban detrás de ellos ayudándoles a entenderse. Con mochila a cuestas y buen entrenamiento -hablar y andar a buen paso no es nada sencillo- son las estrellas de todas las fotos.

Merkel y Rajoy

http://www.lamoncloa.gob.es/presidente/actividades/Paginas/2014/240814merkel.aspx

Por ellas, y por todos los traductores e intérpretes, va esta entrada.

Interpretación y traducción

Aunque parezca lo mismo y así lo crea mucha gente, interpretación y traducción no son sinónimos. Si vamos al diccionario y buscamos traducción, leeremos que en su tercera acepción dice que es “interpretación que se da a un texto”; y sin embargo, interpretación no pasa de ser “acción y efecto de interpretar”. Esto nos ayuda a darle un peso diferente ya desde el propio origen a dos trabajos diferentes: con traducir, más amplio, nos referimos, específicamente, a la transmisión por escrito. A la larga y ardua labor de pasar un texto de un idioma a otro; de darle el sentido que tiene en el original, conociendo los giros lingüísticos de cada idioma, el argot de la calle, los refranes, dichos y cuentos,  la terminología determinada de una especialidad, las novedades que sin darnos cuenta vamos introduciendo todos al hablar….

Si a este conocimiento imprescindible del idioma le añadimos la indudable dificultad del “directo”, la inmediatez, la necesidad de  “escuchar”, “procesar” y “traducir al momento”, estaremos hablando de interpretación.

El tiempo y la documentación marcan la diferencia: uno puede consultar, meditar, leer, informarse. El otro tiene que llevarlo puesto en la cabeza y saber “devolver” fielmente en un par de minutos y con su interpretación de lo escuchado, aquello que alguien ha expresado .

Diferencias básicas

Los que nos dedicamos a organizar actos, reuniones, conferencia, cumbres, viajes… tenemos que saber la diferencia, igual que tenemos que saber que hay diferentes tipos  y que cada vez que necesitemos a una persona que se dedique profesionalmente a traducir o interpretar necesitaremos saber pedir exactamente lo que necesitamos. Cada especialidad precisa una infraestructura diferente y cada intérprete o traductor, también es único. ¿Qué es lo más frecuente?

  1. Interpretación simultánea: el intérprete traduce el discurso del orador a la vez que éste lo pronuncia. Hablan simultáneamente cada uno en un idioma. Para hacer este tipo de interpretación son precisas cabinas insonorizadas desde las que el intérprete pueda ver al orador de frente. Le escucha a través de auriculares y reproduce el discurso con un micrófono. El público necesitará unos auriculares para oírle. Las cabinas requieren unas especificaciones técnicas determinadas y los intérpretes trabajan por turnos de tiempo –suelen trabajar por parejas-.
  2. Interpretación susurrada: el intérprete se sienta o se queda de pie junto a la persona o personas a las que va a atender y les va interpretando –bajito y cerca de ella, por eso se llama susurrada- el asunto que se trata en las conversaciones.
  3. Interpretación consecutiva: el intérprete escucha primero una parte del discurso que tiene que convertir al otro idioma, toma notas habitualmente para ayudarse, y después, habla él. El orador hace, pues una pausa, para permitir al intérprete que reproduzca lo que ha dicho. Unas veces permanece de pie al lado del orador, y otras se sienta a su lado o detrás de él.
  4. Interpretación por lengua de signos o de señas: poco a poco ha ido imponiéndose la necesidad y ya es bastante frecuente que en actos de cierta envergadura se cuente con especialistas en este tipo de interpretación. Por supuesto, en empresas menores, sobre todo en muchas en las que se cuida la labor social y de integración, cuentan con ello siempre.

Hay más, claro que sí, pero al ser menos habituales las dejaremos en el tintero y centrémonos en lo que significa para el organizador de eventos integrar la interpretación en un acto.

Traducción simultánea

Para el primera caso –simultánea– habrá que contar con espacio suficiente para las cabinas en las salas en las que estemos preparando el evento -los intérpretes tienen que ver de frente a los oradores-  y además, un lugar específico donde entregar –y posteriormente, recoger- los auriculares al público –habitualmente a cambio de un documento identificativo- que precisará de azafatas entrenadas para esta función. Las avalanchas con el carnet en la mano son muy difíciles de gestionar.

auriculares  Equipo de traducción simultánea

Las cabinas se alquilan completas y es la propia empresa quien las monta y gestiona. Por parte del organizador del acto se espera colaboración y pocos problemas para instalarlas en el mejor sitio –lo que lleva a no pocos roces- y tener preparadas siempre botellitas de agua y vasos para los intérpretes. Si pilla una comida o cena por medio, no olvidarse nunca de que son personas y también comen o cenan.

  cabinas

Cabinas transportables, montadas en diferentes tipos de salas para distintos tipos de actos.

l  cabinas  cabinas
Cabina por dentro: puesto del intérprete

Cabinas de traducción fijas en edificios (Parlamento): acceso desde los pisos superiores del hemiciclo

Comisión Europea 

Comisión EuropeaComisión EuropeaΩ el Diferentes salas de reuniones del edificio Berlaymont, sede de la Comisión Europea en Bruselas: las cabinas están situadas tras los puestos que ocupan los diferentes comisarios.

Sala de Prensapanel

Sala de prensa de la Comisión Europea: las cabinas son fijas y están numeradas marcándose en el panel qué intérprete ocupa cada una de ellas.

La interpretación susurrada y la interpretación consecutiva

La interpretación susurrada no precisa infraestructura especial, aunque se agradece, si el número de personas que tienen que estar pendientes del susurro es superior a tres, que haya más de un intérprete. Pero tanto en este tipo de interpretación como en el del tipo consecutiva, depende mucho de unos y de otros el lugar que deba ocupar el intérprete y por tanto, conviene preguntar siempre. Unas veces el orador prefiere tener al intérprete tan a mano que exija que se le siente a su lado en una mesa de reuniones. No valen pamplinas y estrecheces a costa del “protocolo”: se le sienta donde lo requiera el orador –que a veces es un jefe de estado, un ministro o una alta autoridad del estado que no atiende a disculpas de espacio, tamaño de mesa, falta de cartel, etc.etc.- y se le dota de todo aquello que precise para su trabajo: agua, papel, bolígrafo, …

Cameron5 El rey y el de Arabia S

susurrada Mariano_Rajoy-Sergei_Lavrov-reunion-Ucrania-Rusia_MDSIMA20140304_0353_22

Diferentes reuniones de autoridades para las que ha sido necesaria la ayuda de un intérprete: bien situado tras la persona a la que sirve de intérprete, bien sentado a su lado.

Otras formas

Los intérpretes de lengua de signos o de señas se deben ubicar en la sala en un lugar desde el que puedan ver y ser vistos sin ningún obstáculo por delante.

En Cáceres intérpretes de signos

Cuando lo que estamos organizando es una comida o una cena, la norma dicta que deberían sentarse detrás -no entre ellos- de los comensales a los que van a ayudar a entenderse y en una sillita algo más baja. No se les servirá, salvo que sea un invitado más que va a ayudar en la traducción.

mesa con intérprete

Cena de gala: la intérprete está sentada detrás del Príncipe Carlos.

Dura labor y ayuda imprescindible. Y como ya vimos en su día, una profesión complicada