Firmar en un Libro de Honor es una pequeño acto dentro de uno mayor, generalmente una visita, pero, como ya hemos visto en el blog, no tiene porqué hacerse de mala manera, deprisa y corriendo o sin preparación alguna.
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//protocoloalavista.com/2014/11/19/firmar-no-puede-ser-una-tortura/
Si se pide la firma en este tipo de libros a un visitante es porque se trata de una persona -autoridad política o no- por la que el anfitrión tiene mucho interés, y a quien quiere agasajar en su casa -empresa, institución o lo que sea-, y por tanto es un momento que hay que cuidar.
No es que haya normativa o reglas…¡siempre pensando mal del protocolo! Lo que sí ofrece éste son ideas y soluciones para que el mini-acto quede lucido y la foto del momento de la firma pueda exponerse para orgullo del anfitrión. ¡Es un momento importante y no debemos quitárnoslo de encima de cualquier manera!
Bueno, por «cualquier manera» se pueden entender muchas cosas…
¡pero en eso el protocolo no se mete!
(Foto: SAUL LOEB)





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