Cuando diseñamos un acto planteamos espacios para que en ellos se desarrolle aquello que queremos escenificar. Dependiendo del lugar escogido o impuesto nos veremos en la necesidad de acotar o reservar algunos para determinadas momentos o fases de los mismos. Por ejemplo:
-líneas de saludo
-accesos restringidos
-zonas remarcadas
Algunas veces cerraremos totalmente los espacios necesarios, pero otras, puede ser suficiente marcarlos o acotarlos de tal manera que se vea claramente que son metros cuadrados reservados.
Una solución cómoda y práctica son los cordones (o cordones de respeto) y las vallas. Algunos los llaman también catenarias, porque se asemejan a las de los trenes, pero es lo mismo: sirven para delimitar un espacio o resaltar de alguna manera que no es un espacio público y abierto. Se transportan con facilidad y se almacenan en un espacio relativamente pequeño.
Eso si, con cuidado: las vallas son adecuadas para espacios grandes (calles, explanadas, etc.)…
…mientras que los cordones y cintas, lo son en espacios interiores, para delimitar caminos, espacios reservados o para guiar hacia un lugar determinado.













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