Dos cabezas de iglesia, dos jefes de estado

La semana pasada la reina Isabel II visitó Italia. Además de su encuentro con el Presidente de la República, Giorgio Napolitano, reservó hueco en su agenda para ir a ver al Papa Francisco. Dos Jefes de Estado –el del Vaticano y la del Reino Unido- que también son cabezas de sus iglesias –la católica y la anglicana-.

Isabel con Giorgio Napolitano y su mujerIsabel II con el Papa Francisco
http://www.youtube.com/watch?v=MsVUq_7-1II

Las dos iglesias estuvieron unidas hasta el reinado de Enrique VIII siendo el  detonante de la ruptura, pues problemas de fondo ya había, la pretensión del rey de anular su matrimonio con Catalina de Aragón, hija de los Reyes Católicos y primera de las seis mujeres con las que se casó. Carlos V, emperador del Sacro Imperio Romano Germánico y sobrino de Catalina, se opuso desde el primer momento, aunque el Papa Clemente VII, al principio no lo veía mal.  Acabaron separándose y el rey Enrique se convirtió en Jefe Supremo de la Iglesia de Inglaterra y así, de paso, anuló su matrimonio. Tras una serie de vaivenes la iglesia se consolidó bajo el reinado de Isabel I como iglesia protestante, pero moderada, dado que reconocía su origen católico y apostólico.

Enrique VIII pintado por HolbeinCatalina de AragónIsabel I
El rey Enrique VIII, su primera mujer, Catalina de Aragón y la reina Isabel I

En cuanto a su gobierno, la cabeza espiritual de la Iglesia de Inglaterra es el Arzobispo de Canterbury, que es además Obispo Primado de toda Inglaterra y Metropolitano de la Provincia de Canterbury. Tiene tratamiento de Reverendísimo.

Justin Welby, arzobispo de Canterbury   Justin Welby, actual Arzobispo de Canterbury

La reina tiene el título constitucional de  “Gobernador Supremo de la Iglesia de Inglaterra”. La conexión iglesia-estado se simboliza con los “Lores Espirituales”( los Arzobispos de Canterbury y York y otros veinticuatro obispos diocesanos) que tienen escaño en la Casa de los Lores del Parlamento británico.

La autoridad suprema la ejerce el Sínodo General -desde 1919, Church Assembly- compuesto por obispos y representantes del clero y laicos, elegidos al efecto- y sus resoluciones -cánones- las tienen que aprobar el Parlamento británico –sin enmendarlas- y recibir el consentimiento de la reina para ser consideradas parte de la legilslación inglesa. La reina inaugura el Sínodo tras las elecciones que son cada cinco años.

Tiene también un poder judicial: las Cortes Eclesiásticas, que son parte del sistema judicial británico y tienen facultades especiales en lo que se refiere al cuidado de las iglesias y sus cementerios, así como a la disciplina del clero.
Como dato curioso, la jurisdicción de la iglesia de Inglaterra llega hasta las islas de Man y del Canal, así como a  algunas parroquias del condado galés de Flintshire.

Para ser rector o vicario de la Iglesia de Inglaterra es necesario contar con un “patrocinador” (catedrales, universidades, personas privadas, obispos o personas designadas por la Corona). Pero no pueden ni ser nombrados ni hacerse cargo de una parroquia en concreto sin antes prestar juramento de lealtad a la reina (“Oath of Allegiance to Her Majesty”) y de Obediencia Canónica (“Oath of Canonical Obedience”) al obispo.

Enlace al Juramento, entre otros, del anterior Arzobispo de Canterbury, Reverendísimo Dr. Rowan Williams:

La designación de  obispos la elección es algo más democrática y está supervisada por el comité de nombramientos (“Crown Nominations Committee”) y por el Primer Ministro, que actúa en nombre de la Reina.

Enlace a la web de la Iglesia de Inglaterra: http://www.churchofengland.org/about-us/history.aspx