Unos cardan la lana y otros llevan la fama…

Cuando hablamos de protocolo en las comidas hablamos de muchos conceptos a la vez: hablamos del orden de los alimentos, de ordenación del puesto de mesa, de ordenación de los comensales alrededor de la mesa…¡pero hablamos también de cómo se comen los alimentos, de los elementos que decoran una mesa, de los tamaños de las botellas de vino, de los carteles nominales para indicar los sitios, de formas de servir la comida!

Y por eso es muy habitual que estos conceptos invoquen la típica imagen de un comedor británico con su mayordomo controlando que los lacayos pongan sobre la mesa todos los elementos necesarios para comer en el orden correcto y  guardando las medidas exactas, para lo que utilizan un metro o vara con las medidas. Es típico recordar películas británicas del estilo de Gosford Park

gosford_park_2001_dinning_table GosfordPark2056 setting the table Gosford Park Wrotham Park Gosford Park 5

o de series como Dowton Abbey,

Dowton Abbey

https://www.youtube.com/watch?v=17CWRk1uYdQ

y antes Arriba y Abajo:

Casi seguro que de este tipo de montajes nace la falsa creencia de que el “protocolo es rígido”: ¡no mezclemos conceptos! Poner un puesto de mesa de forma correcta no es más que utilizar un código y aplicarlo a los elementos que vamos a utilizar para facilitarnos el uso de cada pieza. Cada país tiene una forma de hacerlo, aunque algunas sean muy similares, pues no comemos las mismas alimentos, ni lo hacemos de la misma forma.

Sin embargo, ordenar un puesto de mesa según ese código se hace en todas partes del mundo y se cuida, especialmente, en comedores institucionales.

Puesto de mesa en la Casa Blanca Casa Blanca
Puesto de mesa Palacio Real 1 Palacio Real  Palacio Real de Madrid

Puesto de mesa desayuno en Comisión Europea 2 Comisión Europea

Y, claro que sí, también Buckingham Palace:

Y ya puestos a utilizar las series como demostración práctica, aquí tenéis varias capturas de pantalla del Canal+ de una serie danesa muy actual, Borgen, que narra las venturas y desventuras de la primera ministra –Statsminister en danés- como jefe de gobierno, con los consabidos follones políticos, las conspiraciones y los líos de faldas o pantalones, que parece que son lo que tiene que tener todo gobierno.

Borgen 1 Borgen 2 Borgen 3
Aquí no vale sacar a relucir la alcurnia o la tradición. ¡Muy modernitos ellos, pero  con la vara de medir en la mano!

(Fotos: Semana.es, Pete Souza, Canal+  y propias)